Prepara tu piscina prefabricada para el invierno

piscina prefabricada en invierno

El mantenimiento de las piscinas prefabricadas en invierno es igual de importante que durante otras estaciones, si bien es cierto que el verano suele ser el momento en el que más atención se le presta. Pese a que los cuidados que requiere una piscina prefabricada son más sencillos que una de obra, hay que tener en cuenta una serie de factores para conservarla de forma correcta. Si lo haces, solo necesitarás una o dos semanas de trabajo previo a la temporada de baños.

Puesta a punto de tu piscina prefabricada en invierno

Sigue estos consejos para cuidar tu piscina durante el invierno.

1. No vacíes totalmente el agua

Una de las preguntas más frecuentes es la de si se debe vaciar o no la piscina. Generalmente, se recomienda mantenerla llena. Tener una piscina sin agua supone un gasto extra para la siguiente temporada. Además, aumenta el riesgo de rotura.

Especialmente en piscinas de poliéster, la presión que ejerce el agua minimiza el riesgo de rotura ante los cambios bruscos de temperatura. Sin embargo, si es necesario vaciarla a causa de una reparación o limpieza en profundidad, trata de no prolongar demasiado el proceso.

El agua actúa además como un aislante térmico para evitar temperaturas extremas. Pero no olvides bajar su nivel 20 centímetros y colocar flotadores que impidan que el hielo dañe las paredes.

2. Limpia la piscina

El primer paso para el mantenimiento será limpiar bien la piscina. Frota las paredes y pasa el limpia fondos a conciencia. Comprueba además, que no quede rastro de hojas ni otros restos en los skimmers o el prefiltro de la bomba.

Aunque es cierto que las piscinas prefabricadas, y en especial las de poliéster, no se ensucian tanto, mantener la higiene es fundamental para su conservación. No olvides limpiar la bomba y trata de utilizar productos específicos para el invierno.

Además, para la puesta a punto de la piscina prefabricada en invierno, es esencial preparar la hibernación. Antes de iniciar el proceso, comprueba que la temperatura del agua sea menor a 15 grados. Después, comienza a incorporar las dosis del producto especial que garantizará la buena conservación.

Generalmente se realiza en dos ocasiones. La primera en octubre y, la segunda, entre enero y febrero. Además, si la piscina es de poliéster, trata de comprarlo sin cobre ya que, en caso contrario, los metales podrían dañar su recubrimiento.

3. Ajusta el pH de tu piscina

Una vez limpia, analiza el nivel del pH del agua. Lo recomendable es que esté entre 7,2 y 7,6. Para conseguir mejores resultados, puedes realizar una coloración de choque. A través de este proceso se consigue eliminar todas las bacterias o residuos orgánicos contaminantes, además de prevenir los futuros problemas que podrían afectar a tu piscina durante el invierno.

Para homogeneizar los productos recién incorporados, deja en funcionamiento el filtro entre cuatro y ocho horas. Una vez pasado el tiempo, se aconseja limpiarlo con productos destinados a ello. El procedimiento no suele durar más de una hora.

4. Garantiza la puesta a punto de tu piscina prefabricada en invierno con una lona

Colocar una lona es clave para completar el proceso y garantizar sus buenos resultados. Con este sencillo elemento evitarás que ramas, hojas u otro tipo de materiales no deseados caigan dentro. Además, las lonas ayudan a preservar la temperatura del agua y ahorrar las atenciones y cuidados que tu piscina necesita durante verano.

Ahora que conoces todos los pasos a seguir para mantener tu piscina prefabricada en invierno, te recomendamos que los apliques para mantenerla como el primer día. Con solo un poco de esfuerzo, conseguirás ahorrar y reducir notablemente el tiempo de preparación para el próximo verano.