Los beneficios de la natación ya no están abiertos a debate. Por la ausencia de golpes (comparado con correr por ejemplo) y por la cantidad de músculos involucrados, la natación es un deporte excelente, tanto para mantener una actividad física regular y no muy intensa, como para deportistas asiduos que desean ganar volumen de entrenamiento sin caer en un sobreentrenamiento en su propia disciplina. Por no hablar de los nadadores y triatletas, la natación, por ejemplo, sigue siendo un excelente complemento de entrenamiento para corredores de fondo, futbolistas, jugadores de rugby, etc. Por lo tanto, la natación está ganando cada vez más adeptos y esto se comprende fácilmente. Sin embargo, es importante prestar atención a la calidad del agua pero también a su temperatura.

¿Cuál es la temperatura ideal para mi piscina?

La temperatura ideal para nadar

Cuando uno solo quiere bañarse sin nadar, el cuerpo no hace ningún esfuerzo y, por lo tanto, se enfriará más rápido en el agua (tanto en una piscina de obra como en una piscina de poliéster). Por ello, es recomendable bañarse en agua relativamente templada, entre 27 y 30 grados para que la pérdida de calor sea lo más baja posible. El efecto relajante seguirá presente, pero las pérdidas de energía y la sensación de frío disminuirán considerablemente.

La temperatura ideal para nadar

Cuando nadas, haces un esfuerzo que calienta tu cuerpo y tus músculos. Por tanto, la pérdida de calor será menor en comparación con un simple baño. Así, la temperatura ideal para una piscina está entre 25 y 28 grados. En cualquier caso, nadar en una piscina provoca una gran pérdida de calorías ligada a mantener la temperatura corporal, independientemente de la temperatura del agua de la piscina. Asimismo, la natación, por la presión del agua, va acompañada de una pérdida de agua del cuerpo. Por tanto, es muy importante rehidratarse bien durante y después de todas las sesiones de natación o natación en piscina (obviamente privilegiando el agua sobre otras bebidas dulces o carbonatadas).

Temperatura ideal para nadar: los efectos en el cuerpo

En tu cuerpo, el principal riesgo de nadar es la hipotermia. De hecho, nadar en agua fría (entre 15 y 20 grados, por ejemplo) bajará rápidamente la temperatura del cuerpo (el cuerpo se enfría 25 veces más rápido en el agua que en el aire). Otra consecuencia posible (pero mucho menos común) de nadar en agua fría son las arritmias cardíacas. Sin embargo, estos riesgos son relativamente bajos en comparación con todos los beneficios de la natación.

Por lo tanto, asegúrate de controlar en casa la temperatura de tu piscina y, si es necesario, de agregar una bomba de calor para calentar la piscina y poder nadar allí más a menudo. ¡Buen baño!